PREVENCIÓN

¿Puedo prevenir los piojos?

La respuesta es Sí. Los padres disponemos ahora de herramientas válidas para vigilar y prevenir el posible contagio de piojos.

  • Prevención mecánica: Simplemente mediante el peinado frecuente de la cabellera de los niños con un peine lendrera (púas estrechas), podremos apreciar si hay o no piojos, y si es preciso afrontar el problema con rapidez. (Lendrera OTC Premium).


  • Prevención química: Existe ya en la farmacia española el primer repelente específico de piojos, REPELICE, que permite prevenir el contagio en entornos de Alto Riesgo, (Por ejemplo, cuando llega a casa la circular: "en la clase de su hijo/a se han detectado piojos." o similares) será ese el momento de aplicar el repelente de piojos antes de ir a la escuela para evitar el contagio.
Además, REPELICE también protege frente a las reinfestaciones, es decir, si al finalizar un tratamiento pediculicida aplicamos antes de acudir a la escuela el repelente de piojos, evitaremos el contagio y por tanto, volver a vivir el problema. De esta manera los niños/as que realizan bien el tratamiento pediculicida no resultarán "penalizados" a sufrir de nuevo la infección y quedarán protegidos con REPELICE.

¿Cómo utilizar REPELICE?

  • Antes de aplicar REPELICE asegurarse que en la cabellera no hay piojos.
  • Aplicar sobre el pelo seco. "Pulverizar toda la cabellera hasta humedecer".
  • Una aplicación es suficiente para varios días.
  • Después de la aplicación de REPELICE no lavar el pelo para conseguir el máximo efecto de repelencia.

    ¿Cómo se revisa la cabeza en profundidad?

    En primer lugar hay que buscar la complicidad de los niños, crear el entorno favorable y hacerle participar como si de un juego se tratara.
  1. Después de lavar la cabeza con el champú habitual y aclarar, aplicar el bálsamo capilar sobre el cabello mojado y dejarlo actuar durante unos minutos antes de aclarar.
  2. Ya con el niño fuera de la bañera o ducha (vestido con el pijama, albornoz...) proceder al desenredado del cabello, el peinado ahora será fácil al estar el pelo suave y sedoso.
  3. A continuación peinar en profundidad la cabeza con una lendrera, sus púas largas, estrechas y de punta redondeada, no dañan el pelo ni el cuero cabelludo.
  4. Sacudir enérgicamente el peine en el lavabo o encima de un papel de celulosa blanco, así veremos si hay algún piojo o ninfa. Ir limpiando la lendrera en el chorro del grifo para que arrastre los detritus encontrados.
  5. Hay que pasar la lendrera desde la raíz a las puntas. La revisión periódica es fácil de hacer y además como no provocamos molestias a los pequeños, podemos incluso buscar su colaboración para que no entren bichitos o piojos en sus cabecitas.